Ven y Verás Septiembre 6

“La Natividad de la Santísima Virgen Maria”

“Y tú, Belén Efratá, tan pequeña entre los clanes de Judá, de ti me nacerá el que debe gobernar a Israel” (Miqueas 5:1).

«La liturgia nos recuerda hoy la Natividad de la santísima Virgen María. Esta fiesta, muy arraigada en la piedad popular, nos lleva a admirar en María niña la aurora purísima de la Redención. Contemplamos a una niña como todas las demás y, al mismo tiempo, única, la “bendita entre las mujeres” (Lc 1, 42). María es la inmaculada “Hija de Sión”, destinada a convertirse en la Madre del Mesías.»

San Juan Pablo II

¡Feliz cumpleaños María!

 

Radio escucha, la celebración de la fiesta de la Natividad de la Santísima Virgen María, es conocida en Oriente desde el siglo VI. Fue fijada el 8 de septiembre, día con el que se abre el año litúrgico bizantino, el cual se cierra con la Dormición, en agosto. En Occidente fue introducida hacia el siglo VII y era celebrada con una procesión-letanía, que terminaba en la Basílica de Santa María la Mayor.

Mis hermanos y hermanas, el Evangelio no nos da datos del nacimiento de María, pero hay varias tradiciones. Algunas, considerando a María descendiente de David, señalan su nacimiento en Belén. Otra corriente griega y armenia, señala Nazareth como cuna de María.

Sin embargo, ya en el siglo V existía en Jerusalén el santuario mariano situado junto a los restos de la piscina Probática, o sea, de las ovejas. Debajo de la hermosa iglesia románica, levantada por los cruzados, que aún existe -la Basílica de Santa Ana- se hallan los restos de una basílica bizantina y unas criptas excavadas en la roca que parecen haber formado parte de una vivienda que se ha considerado como la casa natal de la Virgen.

Esta tradición, fundada en apócrifos muy antiguos como el llamado Protoevangelio de Santiago (siglo II), se vincula con la convicción expresada por muchos autores acerca de que Joaquín, el padre de María, fuera propietario de rebaños de ovejas. Estos animales eran lavados en dicha piscina antes de ser ofrecidos en el templo.

La fiesta tiene la alegría de un anuncio pre-mesiánico. Es famosa la homilía que pronunció San Juan Damasceno (675-749 Obispo y Doctor de la Iglesia) un 8 de septiembre en la Basílica de Santa Ana, de la cual extraemos algunos párrafos: -Ven y Veras!

Nuestro lema ha sido, es y seguirá siendo que nuestra Iglesia es UNA (Efe 4:5), SANTA (Efe 5:27), CATOLICA (Efe 2:19), APOSTOLICA (Efe 2:20) es indestructible, maestra, infalible (Mt 16:18; Tito 1:5; 2 Tm 1:6).

Mis hermanos y hermanas, “… crezcan en la gracia y el [conocimiento] de nuestro Señor y Salvador Jesucristo…” (2 Pd 3:18)

Bendiciones..!