Ven y Verás Enero 31

FIESTA DE LA PRESENTACIÓN DEL SEÑOR EN EL TEMPLO Y PURIFICACIÓN DE LA VIRGEN MARÍA—Ven y Veras!

Radio escucha, esta fiesta, que se llama también “La Candelaria”, celebra el episodio que narra san Lucas. Cuando llegó el tiempo de la purificación de María, a los 40 días del parto, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarlo al Señor y así cumplir su santa Ley. En el templo les salió al encuentro el anciano Simeón, hombre justo y que esperaba la consolación de Israel.  El anciano anunció a María su participación en la Pasión de su Hijo, y proclamó a éste “luz para alumbrar a las naciones”. De ahí que los fieles, en la liturgia de hoy, salgan al encuentro del Señor con velas en sus manos y aclamándolo con alegría. Es una fiesta fundamentalmente del Señor, pero también celebra a María, vinculada al protagonismo de Jesús en este acontecimiento por el que es reconocido como Salvador y Mesías.

Mis hermanos y hermanas, de acuerdo a la ley mosaica, una madre que había dado a luz a un hijo varón era considerada impura por siete días; además debía permanecer treinta y tres días “en purificación de su sangre”; pero si daba a luz a una niña, se duplicaba el tiempo que excluía a la madre del santuario. Al cumplirse el tiempo de su purificación (cuarenta u ochenta días) la madre debía traer al Templo un cordero para el holocausto y un pichón de paloma o una tórtola por el pecado”; si no era capaz de ofrecer un cordero, podía presentar dos tórtolas o dos pichones; el sacerdote oraba por ella y entonces quedaba limpia. (Levítico 12,2-8)—Ven y Veras!

Citas bíblicas de esta Fiesta:

Malaquías 3,1-4: Ya llega el mensajero del Señor
Salmo 23:
 El Señor, Dios de los ejércitos, es el Rey de la gloria
Heb 2,14-18:
 Jesús, un ser humano en plenitud
Lc 2,22-40: Este niño será signo de contradicción

Nuestro lema ha sido, es y seguirá siendo que nuestra Iglesia es UNA (Efe 4:5), SANTA (Efe 5:27), CATOLICA (Efe 2:19), APOSTOLICA (Efe 2:20) es indestructible, maestra, infalible (Mt 16:18; Tito 1:5; 2 Tm 1:6).

Mis hermanos y hermanas, “… crezcan en la gracia y el [conocimiento] de nuestro Señor y Salvador Jesucristo…” (2 Pd 3:18)